Oscuro Claro
La crisis del fentanilo en Estados Unidos revela una estrategia deliberada que usa la adicción como arma de control interno y herramienta geopolítica del poder hegemónico para sostener un modelo que sacrifica vidas a cambio de control, afirma Sergio Rodríguez Gelfenstein.

Por Mente Alternativa

Según un extenso análisis de Sergio Rodríguez Gelfenstein publicado en United World, la crisis del fentanilo en Estados Unidos no es simplemente un problema de salud pública, sino una herramienta política y estratégica. Desde los años 60, Washington ha utilizado la política antidrogas para justificar intervenciones en América Latina y desviar el foco del fracaso interno en el control del consumo. El caso del fentanilo —un opiáceo sintético 80 veces más potente que la morfina— muestra cómo la adicción masiva ha sido instrumentalizada para controlar a la juventud, mientras se beneficia el sistema financiero y farmacéutico estadounidense.

El auge del fentanilo ha generado más de 70 mil muertes anuales por sobredosis en EE.UU., muchas de ellas inducidas por protocolos médicos cuestionables y promovidas desde instituciones como la FDA. A pesar de ello, el gobierno estadounidense ha culpado a China y México por el tráfico de esta sustancia, utilizando el fenómeno como pretexto para imponer aranceles y reforzar medidas coercitivas. Esta postura ignora que el verdadero epicentro del problema está en el modelo de consumo y dependencia interna, y no en los países exportadores.

La DEA ha jugado un papel central, no para erradicar el narcotráfico, sino para organizarlo y canalizarlo según intereses estratégicos. Mientras la Casa Blanca manipula la narrativa, jóvenes norteamericanos siguen siendo víctimas de una epidemia fabricada desde las entrañas del propio sistema. Como afirma Gelfenstein, el fentanilo no es sólo una droga: es una herramienta del poder hegemónico para sostener un modelo que sacrifica vidas a cambio de control.

Si Estados Unidos realmente quiere acabar con el narcotráfico, debe invadir Wall Street y Londres, no México



Donar a Mente Alternativa
Artículos Relacionados
Total
0
Share