Por Mente Alternativa
Eric Trump, hijo del presidente de Estados Unidos, ha protagonizado un polémico movimiento financiero al invertir en la fusión de la empresa israelí de drones Xtend con la firma constructora estadounidense JFB Construction Holdings, en un acuerdo valorado en 1,5 mil millones de dólares que tiene como objetivo sacar a Xtend a bolsa y listarla en el NASDAQ. La compañía israelí es conocida por desarrollar drones de ataque utilizados por el ejército de Israel en Gaza, donde su tecnología fue empleada en asesinatos selectivos y ataques contra civiles, incluyendo la localización y eliminación del líder de Hamas, Yahya Sinwar, en octubre de 2024.
Xtend promociona sus drones como de “bajo costo por muerte”, un concepto que ha captado la atención del Departamento de Defensa de Estados Unidos. La fusión con JFB Construction, empresa enfocada en bienes raíces residenciales y comerciales en Florida, permitirá a Xtend expandir su producción en suelo estadounidense y acceder a los mercados públicos de manera directa. “Estoy increíblemente orgulloso de invertir en compañías en las que creo. Los drones son claramente la ola del futuro. Xtend tiene un potencial increíble”, declaró Eric Trump, reflejando la visión expansionista de la familia Trump hacia sectores de alta tecnología militar y defensa.
El empresario ítalo-estadounidense Joseph F. Basile III, CEO de JFB, aseguró que la combinación de la inteligencia artificial de Xtend con la infraestructura y experiencia constructiva de JFB abrirá la posibilidad de “acelerar la manufactura en Estados Unidos, escalar la producción de manera responsable y apoyar una plataforma tecnológica de defensa de próxima generación construida en América y lista para los mercados públicos”. Por su parte, Aviv Shapira, CEO de Xtend, enfatizó que la fusión les permitirá “escalar nuestras capacidades de fabricación en EE.UU. y acceder a los mercados públicos estadounidenses”.
La operación ha reavivado los cuestionamientos sobre conflictos de interés, dado que los Trump continúan expandiendo sus negocios mientras la presidencia del patriarca avanza en contratos militares, incluido el desarrollo de drones de bajo costo inspirados en modelos iraníes, como el Shahed-136, bajo el proyecto estadounidense LUCAS. Especialistas en ética política advierten que la inversión de Eric Trump constituye un ejemplo de cómo la familia podría estar beneficiándose indirectamente de contratos y políticas de defensa en manos del gobierno. “Estamos hablando de algo mucho más extremo: un hijo recibiendo beneficios de contratos gubernamentales, aunque sea indirectamente, algo que no se había visto desde Halliburton y el vicepresidente Dick Cheney”, señaló Kedric Payne, director sénior de ética del Campaign Legal Center.
La implicación de la familia Trump en el negocio de drones de ataque coincide con la participación de empresas de inteligencia artificial como Palantir, cuyo CEO Alex Karp ha declarado que su misión incluye “servir a Occidente y a Estados Unidos” y “disrumpir y, en ocasiones, eliminar” a los enemigos del país, destacando un patrón creciente de fusión entre capital privado, guerra tecnológica y políticas militares de alto impacto.
Este movimiento también contrasta con la normativa ética tradicional de Estados Unidos, donde se esperaba que los familiares de presidentes evitaran incluso la apariencia de beneficiarse de la presidencia. Las similitudes con los cuestionamientos sobre Hunter Biden en la administración anterior subrayan cómo la transparencia y la separación entre negocios familiares y cargos públicos parecen haberse debilitado bajo el mandato de Donald Trump.
La fusión de Xtend y JFB Construction pone de relieve no solo la expansión del imperio empresarial de los Trump hacia la industria bélica y tecnológica, sino también la creciente militarización del sector privado estadounidense y sus lazos con conflictos internacionales, particularmente en Palestina y Oriente Medio, donde la tecnología de “bajo costo por muerte” ya ha dejado un saldo devastador de víctimas civiles.