Oscuro Claro
La reciente encíclica del Papa León XIV y la propuesta china de la Organización Mundial de Cooperación en Inteligencia Artificial (WAICO) resuenan como dos caras de una misma moneda, abogando por un futuro donde la tecnología sirva a la humanidad bajo el imperio de la regulación y la cooperación.

Por Mente Alternativa

En un mundo fracturado por tensiones geopolíticas y una carrera tecnológica sin precedentes, la voz de la autoridad moral y la iniciativa diplomática parecen converger en un punto inesperado: la necesidad de desarmar y regular la inteligencia artificial. Como ha señalado Karel Vereycken en su análisis para EIR, la reciente encíclica del Papa León XIV, “Magnifica Humanitas”, firmada el pasado 15 de mayo, constituye un llamado vehemente a la comunidad internacional para que la inteligencia artificial no se convierta en un instrumento de dominación, sino en una herramienta para el bien común . Este documento pontificio, que el Papa ha calificado como un grito de atención para despertar conciencias, aboga por que sean los Estados-nación soberanos, cooperando de buena fe, quienes pongan freno a una tecnología que, de otro modo, podría exacerbar las desigualdades y concentrar un poder desmedido en pocas manos.

Sorprendentemente, este mensaje de cautela y gobernanza encuentra un eco casi literal en el escenario geopolítico asiático. Hace casi un año, el 26 de julio de 2025, el gobierno chino propuso la creación de la Organización Mundial de Cooperación en Inteligencia Artificial (WAICO), con sede inicialmente prevista en Shanghái . Lo que en un principio pudo parecer una mera declaración de intenciones se ha ido consolidando como una apuesta firme por un multilateralismo práctico. La iniciativa cobró mayor solidez cuando, el 4 de noviembre de 2025, el comunicado conjunto de la 30ª Reunión Regular entre los Primeros Ministros de China y Rusia reflejó la voluntad de ambas naciones de cooperar en torno a este proyecto . La Organización Mundial de Cooperación en Inteligencia Artificial (WAICO) se presenta así como un bien público internacional destinado a profundizar la cooperación, derribar barreras al flujo de factores productivos y promover una cooperación práctica en IA .

El paralelismo entre la visión del Vaticano y la estrategia de Pekín es, cuando menos, fascinante. Mientras el Papa León XIV advierte de que la paz está en riesgo cuando la tecnología debilita nuestro sentido crítico, la propuesta china de la Organización Mundial de Cooperación en Inteligencia Artificial (WAICO) busca precisamente crear un marco de gobernanza que evite el caos y la fragmentación normativa . La encíclica, presentada en el Aula del Sínodo con la participación de figuras como el cofundador de Anthropic, Chris Olah, y la teóloga Anna Rowlands, subraya que la IA no puede replicar la capacidad humana de sufrir, crecer y amar, y que debe ser «desarmada» para evitar que se convierta en un fin en sí misma . Del mismo modo, la Organización Mundial de Cooperación en Inteligencia Artificial (WAICO) se fundamenta en principios que resuenan con esta visión humanista: la IA para el bien y para el pueblo, el respeto a la soberanía, la orientación al desarrollo y la seguridad . No es casualidad que el primer ministro chino, Li Qiang, al anunciar la iniciativa durante la Conferencia Mundial de Inteligencia Artificial de 2025, instara a que la IA sirva a la humanidad y promoviera la equidad y la inclusividad .

El respaldo internacional a la Organización Mundial de Cooperación en Inteligencia Artificial (WAICO) está comenzando a tejer una red de apoyo que trasciende el ámbito geopolítico inmediato. El presidente de Kazajistán, Kassym-Jomart Tokayev, ha expresado su respaldo durante la Cumbre de la OCS, mientras que el Secretario General de la ONU, António Guterres, ha elogiado su contribución al «desarrollo inclusivo» . Incluso organismos especializados como la Unión Internacional de Telecomunicaciones y la Organización Internacional de Normalización han mostrado su disposición a colaborar . Sin embargo, quizás el respaldo más significativo en el ámbito académico-científico ha llegado de la prestigiosa revista Nature, que en un editorial de diciembre de 2025 titulado «China is leading the world on AI governance: other countries must join in«, no solo respaldó la iniciativa de la Organización Mundial de Cooperación en Inteligencia Artificial (WAICO), sino que instó a todos los países a participar activamente, argumentando que la gobernanza global de la IA debe trascender la competencia geopolítica . Este espaldarazo sitúa a la propuesta china no como un proyecto hegemónico, sino como un marco necesario para la cooperación internacional, especialmente para que los países del Sur Global puedan pasar de ser «tomadores de reglas» a «cocreadores» de las mismas .

La sinergia entre el mensaje de “Magnifica Humanitas” y los objetivos de la Organización Mundial de Cooperación en Inteligencia Artificial (WAICO) sugiere que, más allá de las retóricas de confrontación, existe un creciente consenso sobre la urgencia de gobernar la IA. Mientras la Iglesia católica, a través de la encíclica, ofrece una brújula ética para «desarmar» el algoritmo y recordar la dignidad infinita de la persona, la propuesta china provee de un andamiaje institucional para lograrlo. Como bien apuntó el experto Gao Dawei en China Daily, la Organización Mundial de Cooperación en Inteligencia Artificial (WAICO) podría servir como plataforma para la prueba en tiempo real y la iteración de normas globales sobre IA . En un escenario de incertidumbre, donde el desarrollo de la IA parece avanzar más rápido que nuestra capacidad para comprenderlo, el llamado del Papa y la iniciativa de China convergen en una misma dirección: la necesidad imperiosa de construir un orden tecnológico basado en la cooperación, la equidad y, sobre todo, en el respeto a la condición humana. La Historia quizás recuerde este momento como el punto de inflexión en el que Oriente y Occidente, desde sus respectivas trincheras, decidieron tender un puente para civilizar la inteligencia artificial, antes de que ella decida nuestro destino.

Notas a pie de página

1. Vereycken, Karel. «Pope’s Encyclical Is Echoing China’s Proposal for a World Artificial Intelligence Cooperation Organization (WAICO)«. EIR. 14 de junio de 2026.

2. “中国政府倡议成立世界人工智能合作组织,初步考虑总部设在上海”. 人民日报. 2025-07-26.

3. “China is leading the world on AI governance: other countries must engage”. Nature. Vol. 648, p. 251. 2025.

León XIV y la paradoja de la inteligencia artificial: progreso técnico versus regresión antropológica, según la encíclica Magnifica humanitas



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