Por Mente Alternativa
De acuerdo con un editorial publicado por el Global Times el 18 de marzo (1) y reseñado el 19 de marzo de 2026 por EIRNS, la narrativa occidental que sostiene que el debilitamiento de las exportaciones está socavando la economía china parte de un error fundamental: la persistencia de una visión obsoleta que concibe a China como un simple “fabricante de bajo costo”. Bajo el título “¿Está fallando el ‘motor del comercio exterior’ de China?”, el análisis rechaza el llamado “determinismo de las exportaciones”, es decir, la idea lineal de que si las exportaciones se desaceleran, toda la economía entra en crisis.
La realidad, según el propio editorial, es mucho más compleja. Si bien el China comercio exterior ha sido históricamente uno de los tres motores del crecimiento —junto con la inversión y el consumo—, su peso relativo ha disminuido en paralelo con la transformación estructural del país. La dependencia del comercio exterior cayó del 59.2% en 2008 al 32.7% en 2025, mientras que el consumo final representa el 52% del PIB. Aún más relevante, la demanda interna contribuye con más del 60% al crecimiento económico, consolidándose como el verdadero pilar del modelo actual.
Este cambio no implica una debilidad, sino una mutación cualitativa. Las exportaciones chinas ya no descansan en la competencia por costos bajos, sino en la tecnología, la marca, la integración industrial y la sofisticación de las cadenas de suministro. En este sentido, el China comercio exterior es ahora una extensión del desarrollo interno, no su causa. La fortaleza exportadora emerge de la capacidad productiva, la innovación acumulada y la escala del mercado doméstico.
El caso de los vehículos de nueva energía ilustra con claridad esta dinámica. En 2025, China no solo consolidó el mayor mercado automotriz del mundo, con 34.4 millones de unidades vendidas, sino que casi la mitad correspondió a vehículos eléctricos o híbridos. Sobre esta base interna, las exportaciones alcanzaron 7.098 millones de unidades, con un crecimiento del 21.1%. Más impresionante aún, las exportaciones de vehículos eléctricos ascendieron a 2.615 millones de unidades, registrando un incremento del 103.7% interanual. Esto confirma que la competitividad global no nace en los mercados externos, sino que se construye primero en el mercado interno.
A pesar de las tensiones geopolíticas, las políticas arancelarias de Estados Unidos y la inestabilidad internacional derivada de conflictos como los de Oriente Medio, el China comercio exterior ha demostrado una notable resiliencia. En 2025, el comercio total alcanzó niveles récord con un crecimiento del 6.1%, mientras que a inicios de 2026 se observó un repunte significativo con tasas de crecimiento superiores al 18%, desmintiendo las previsiones de colapso difundidas por algunos analistas occidentales.
Además, la estructura exportadora continúa avanzando hacia sectores de alto valor agregado. Las exportaciones de alta tecnología superan los billones de yuanes con crecimientos de doble dígito, mientras que industrias estratégicas como baterías de litio, paneles solares y tecnologías verdes muestran expansiones sostenidas. Este giro refleja un proceso de modernización industrial que redefine el papel del China comercio exterior en la economía global.
En consecuencia, evaluar la economía china exclusivamente a través de sus exportaciones no solo es insuficiente, sino profundamente engañoso. La evolución del modelo chino exige un análisis más amplio que incluya consumo, innovación, inversión, empleo y transformación industrial. La insistencia en el “determinismo exportador” revela más sobre los prejuicios analíticos de ciertos observadores que sobre la realidad económica de China.
En última instancia, lo que está ocurriendo no es el colapso del motor exportador, sino su integración en un sistema económico más complejo, resiliente y autónomo. El China comercio exterior sigue siendo relevante, pero ya no define por sí solo el destino económico del país. Es, más bien, el reflejo de una potencia industrial que ha trasladado el centro de gravedad de su crecimiento hacia su propio mercado interno y su capacidad tecnológica.
Notas a pie de página
Global Times: Is China’s ‘foreign trade engine’ failing?: Global Times editorial; 18 de marzo de 2026.