Por Mente Alternativa
En un ensayo reciente publicado por Strategic Culture Foundation, el analista Alastair Crooke sostiene que la estrategia de “América First” impulsada por Donald Trump constituye un intento explícito de restaurar el dominio imperial occidental, basado en la premisa de que el declive de Occidente fue una elección política reversible.
Crooke interpreta los discursos de figuras clave como Marco Rubio como evidencia de una visión revisionista que rechaza la legitimidad del orden internacional surgido tras la descolonización, sustituyéndolo por una lógica de poder sin restricciones jurídicas.
En este contexto, el autor argumenta que el trumpismo representa un retorno a la ley de la selva, con el objetivo de reconfigurar el sistema global mediante coerción económica, presión militar y ruptura de normas multilaterales, especialmente contra China, considerada el principal obstáculo estructural para la hegemonía estadounidense.
Crooke afirma que, sin embargo, esta ambición se enfrenta a límites estructurales derivados de las propias contradicciones del modelo económico estadounidense, caracterizado por la financiarización extrema, el endeudamiento masivo, la desindustrialización y la dependencia de cadenas de suministro externas. Según el análisis, Estados Unidos ya habría perdido la “guerra financiera”, evidenciada por el creciente superávit comercial de China, su diversificación exportadora hacia mercados no occidentales y su decisión de reducir la dependencia del mercado estadounidense y de los bonos del Tesoro. Esta dinámica ha dejado a Washington atrapado en déficits estructurales cada vez mayores, que solo pueden sostenerse mediante emisión de deuda y expansión monetaria, debilitando progresivamente la posición del dólar.
El autor también destaca que la estrategia estadounidense busca aislar y debilitar por separado a Irán, Rusia y China, mediante sanciones, bloqueos energéticos, militarización de rutas marítimas y guerras delegadas como el conflicto en Ucrania, cuya carga financiera ha recaído sobre Europa. No obstante, Crooke subraya que China ha anticipado esta confrontación y ha desarrollado una capacidad industrial, naval y tecnológica que supera ampliamente la de Estados Unidos en sectores clave, además de un modelo económico más autosuficiente. Como resultado, Pekín no depende del mercado estadounidense y puede sostener su crecimiento mediante el comercio con el resto del mundo.
La tesis central del ensayo es que la arrogancia estratégica de Estados Unidos, basada en la creencia de que su mercado es indispensable, constituye su principal debilidad, ya que China ha demostrado que puede prosperar sin él. En consecuencia, Crooke concluye que el intento de Trump de restaurar la hegemonía global estadounidense podría fracasar no por una derrota militar directa, sino por el colapso interno de su modelo económico y financiero, mientras China, respaldada por alianzas emergentes como los BRICS y por su superioridad industrial, estaría en posición de bloquear o revertir las ambiciones imperiales de Washington.
Notas a pie de página
Alastair Crooke, en Strategic Culture Foundation: ¿Quién puede detener la ambición de «América Primero» que se extiende por todo el mundo? China puede. February 23, 2026.