Por Mente Alternativa
En la reciente Conferencia de Seguridad de Múnich, el ministro de Asuntos Exteriores de Alemania, Johann Wadephul, admitió públicamente (1) lo que hasta hace poco era impensable en el discurso oficial europeo: Berlín cometió un error estratégico al relacionarse con los países del bloque BRICS desde una perspectiva estrecha y prejuiciada. Según Wadephul, Europa miró durante años a potencias como India y Brasil únicamente a través del prisma geopolítico del bloque, lo que generó un distanciamiento innecesario y contraproducente.
Sus palabras no son menores. Reconocer que la aproximación fue equivocada implica aceptar que la política exterior alemana —alineada disciplinadamente con la visión atlántica dominante— ignoró intereses económicos y estratégicos propios por mantener una narrativa de confrontación. Wadephul señaló que, en el caso de India, Alemania tiene amplios intereses comunes y que el nuevo enfoque será pragmático y previsible. Francia, por su parte, también ha comenzado a hablar de “construir puentes” con BRICS, señal inequívoca de que el bloque europeo percibe que el eje del poder global se está reconfigurando.
Desde Mente Alternativa advertimos este desenlace. Hemos sostenido que las élites occidentales, lejos de defender los intereses productivos de sus pueblos, han impulsado una agenda de desindustrialización acompañada de conflictos geopolíticos estratégicamente reactivados para sabotear la integración euroasiática. El avance del BRICS plus no es simplemente una ampliación institucional; representa un proyecto industrialista y soberanista que desafía el modelo financiero especulativo dominante en Occidente.
Alemania es el caso paradigmático. La mayor potencia industrial europea ha sufrido de manera aguda los trastornos energéticos derivados de su ruptura con Rusia y de la subordinación a estrategias geopolíticas ajenas a sus intereses productivos. El encarecimiento energético, la relocalización industrial y la pérdida de competitividad no son fenómenos aislados, sino consecuencias directas de decisiones políticas alineadas con una visión unipolar en crisis.
Durante años, Berlín asumió que debía elegir entre el eje atlántico y cualquier forma de acercamiento a las potencias emergentes. Pero el mundo ya no responde a esa lógica binaria. India y Brasil —a los que Wadephul mencionó expresamente— no son meros “miembros de BRICS”, sino actores soberanos con agendas nacionales propias, mercados dinámicos y capacidad tecnológica creciente. Tratarlos exclusivamente como piezas de un bloque “alternativo” implicó desconocer oportunidades económicas y estratégicas fundamentales.
La admisión del error estratégico no surge en el vacío. Ocurre en un contexto donde la arquitectura global se está transformando hacia un esquema multipolar. La ampliación del BRICS plus, el fortalecimiento de corredores comerciales euroasiáticos y el impulso a mecanismos financieros alternativos están configurando una realidad que Europa ya no puede ignorar sin pagar costos crecientes.
Lo que hoy se presenta como una rectificación pragmática es, en realidad, el reconocimiento tardío de una advertencia estructural: sabotear la integración euroasiática mediante sanciones, conflictos indirectos y políticas energéticas ideologizadas termina erosionando la base industrial europea. Alemania, motor económico del continente, ha experimentado en carne propia ese desgaste.
Que Berlín hable ahora de previsibilidad, confianza y pragmatismo revela que la confrontación permanente no ha dado resultados. La pregunta es si este giro será táctico o si implicará una revisión profunda de la subordinación estratégica europea.
Desde nuestra perspectiva, el reconocimiento alemán confirma que la narrativa de aislamiento hacia BRICS fue un error que debilitó a Europa más de lo que contuvo a sus competidores. La multipolaridad no es una consigna, es una realidad en construcción. Y Alemania, al admitir su error estratégico, parece haber entendido que ignorarla ya no es una opción.
Notas a pie de página
1. The Times of India: Wrong To Alienate BRICS Nations’: Germany Promises Course Correction; Vows Closer Ties With India. 15 de febrero de 2026.