Oscuro Claro
La escena plantea preguntas más amplias sobre el papel del sionismo cristiano y del evangelicalismo político en la configuración de la estrategia geopolítica de Washington, especialmente en relación con Oriente Medio.

Por Mente Alternativa

En una nota publicada por Executive Intelligence Review (EIR), Gretchen Small describe un episodio revelador ocurrido el 5 de marzo de 2026 en la Casa Blanca, cuando la llamada “asesora espiritual” de Donald Trump, la pastora evangélica Paula White-Cain, organizó una sesión de oración en la Oficina Oval con la participación de un centenar de pastores cristianos evangélicos.

Según el reporte, los líderes religiosos se congregaron alrededor del presidente estadounidense e hicieron una imposición de manos sobre su cabeza mientras oraban por el éxito de la operación militar estadounidense contra Irán —denominada “Operación Furia Épica”— y por la seguridad de las tropas desplegadas en la región. El acto fue presentado como un gesto de respaldo espiritual a la campaña militar iniciada por Washington.

White-Cain dirige la denominada “Oficina de Fe” de la Casa Blanca y es conocida por su cercanía con Trump desde la campaña presidencial de 2016. También es una figura destacada dentro del llamado “evangelio de la prosperidad”, una corriente del evangelicalismo estadounidense que sostiene que la fe y la obediencia a Dios se traducen en éxito material y prosperidad económica.

Gretchen Small subraya el carácter polémico de esta doctrina. En Estados Unidos, el evangelio de la prosperidad ha sido criticado por numerosos teólogos cristianos que lo consideran una deformación de la tradición religiosa, al reducir la fe a una especie de fórmula para alcanzar riqueza y éxito personal. Un editor de EIR citado en la nota lo describe con ironía como una “teología que fácilmente se confunde con la simple adoración al dinero”.

La reseña también recuerda que White-Cain ha expresado públicamente ideas que revelan el fuerte vínculo entre su prédica religiosa y el liderazgo político de Trump. En uno de sus videos, señala que “decirle no al presidente Trump es decirle no a Dios”, una afirmación que ilustra hasta qué punto su discurso fusiona la autoridad espiritual con la autoridad política.

Para Small, el episodio refleja la peculiar convergencia entre política exterior, religión y propaganda que rodea a la actual administración estadounidense. La imagen de pastores evangélicos bendiciendo al presidente en la Oficina Oval mientras se libra una operación militar contra Irán simboliza, según la publicación, una forma de legitimación religiosa de la política de guerra.

En ese contexto, la escena plantea preguntas más amplias sobre el papel del sionismo cristiano y del evangelicalismo político en la configuración de la estrategia geopolítica de Washington, especialmente en relación con Oriente Medio.

Imagen generada por IA basada en la reunión en la Oficina Oval.
Imagen generada por IA basada en la reunión en la Oficina Oval.

 

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