Por Mente Alternativa
El analista Henry Kamens (1), experto en Asia Central y el Cáucaso, advierte que la Ruta Trump para la Paz y la Prosperidad Internacional (TRIPP) —siglas de Trump Route for International Peace and Prosperity— podría ser menos un proyecto de desarrollo y más una pieza estratégica en el nuevo Gran Juego euroasiático.
Presentado oficialmente como piedra angular de la estrategia de conectividad de Washington en Eurasia, TRIPP fue anunciado tras una mesa redonda de alto nivel organizada bajo el paraguas de la Cámara de Comercio de Azerbaiyán, con participación de diplomáticos del Cáucaso Sur, Asia Central y altos funcionarios estadounidenses. Sin embargo, el carácter cerrado del encuentro, sin foros públicos ni detalles financieros transparentes, ha despertado dudas sobre la verdadera naturaleza de la iniciativa.
El discurso oficial describe a TRIPP como catalizador de prosperidad, integración regional y desarrollo de infraestructura a lo largo del llamado Middle Corridor, la ruta que conecta China con Europa a través de Asia Central, el mar Caspio, el Cáucaso Sur y Turquía. Pero más allá del lenguaje diplomático, la iniciativa parece alinearse con una estrategia más amplia de Estados Unidos para asegurar influencia sobre corredores comerciales estratégicos y contrarrestar tanto la Belt and Road Initiative de China como la histórica presencia de Rusia e Irán en la región. En este contexto, TRIPP no sería simplemente un corredor logístico, sino una herramienta de posicionamiento geopolítico.

El proyecto contempla el desarrollo de infraestructuras ferroviarias, carreteras, redes energéticas y digitales que atravesarían el sur de Armenia para conectar Azerbaiyán con Najicheván, integrándose al corredor euroasiático más amplio. Este diseño otorga a Washington la posibilidad de consolidar una presencia económica duradera cerca de la frontera iraní, reforzando su capacidad de influencia sobre cadenas de suministro y flujos energéticos. Infraestructura, en este sentido, se convierte en diplomacia con implicaciones estratégicas.
Los potenciales ganadores parecen claros. Estados Unidos ampliaría su influencia regional; Azerbaiyán consolidaría su rol como nodo de tránsito tras su victoria militar sobre Armenia; y Turquía fortalecería su posición como puente entre Asia y Europa. También se beneficiarían actores privados vinculados a la construcción, la logística y la energía, especialmente aquellos con respaldo político y financiero. En contraste, Rusia e Irán verían erosionada su condición de Estados de tránsito clave, mientras que China enfrentaría una competencia indirecta a su red de corredores financiados bajo la Iniciativa de la Franja y la Ruta.
La situación de Armenia es particularmente compleja. Aunque podría recibir inversión y rentas de tránsito, el país arriesga ceder autonomía estratégica sobre un territorio sensible, quedando dependiente de garantías externas en un contexto político marcado por elecciones próximas e incertidumbre interna. Sin transparencia ni participación ciudadana, el riesgo es que TRIPP termine siendo percibido como un acuerdo impuesto desde arriba.
La experiencia histórica demuestra que los megacorredores rara vez generan prosperidad inclusiva. Sin políticas industriales sólidas y mecanismos de distribución equitativa, las ganancias tienden a concentrarse en élites políticas y corporativas, mientras las economías locales se limitan a servir como zonas de tránsito. Además, las negociaciones a puerta cerrada alimentan la desconfianza y pueden profundizar tensiones en sociedades posconflicto.
En definitiva, TRIPP se promociona como una autopista hacia la paz y la prosperidad, pero su opacidad y su contexto estratégico sugieren que podría tratarse más bien de un corredor de poder. Más que transformar la vida de las poblaciones del Cáucaso Sur, el proyecto parece orientado a reconfigurar el mapa de influencia en Eurasia bajo el lenguaje de la cooperación. Como señala Kamens, la verdadera cuestión no es solo quién construirá las carreteras, sino quién controlará las rutas y cosechará los beneficios en el largo plazo.
Notas a pie de página
1. Henry Kamens, en New Eastern Outlook: TRIPP: IF it is so GREAT, then WHY behind CLOSED doors? 17 de febrero de 2026.
Diez años de la Iniciativa de la Franja y la Ruta, y su papel en el contexto de la crisis mundial