Por Dennis Small
“La humanidad libra hoy una lucha de enormes proporciones, y China se encuentra entre sus principales protagonistas”, afirmó Helga Zepp-LaRouche, fundadora del Instituto Schiller, durante una mesa redonda celebrada el 25 de abril en China bajo el título “Vías de innovación en la transición verde global”, organizada por el Grupo de Medios de China (CMG) y moderada por Yang Zhao, presentador de CGTN. Acompañada por embajadores y especialistas en medios de comunicación, Zepp-LaRouche marcó el tono de todo el debate:
“Este es el esfuerzo de los países de la Mayoría Global por superar, de una vez por todas, 500 años de colonialismo, dejando de ser simples exportadores de materias primas para desarrollar sus propias cadenas de producción. Es evidente que hay quienes no están conformes con ello y desean mantener las formas neocoloniales.”
Mientras Zepp-LaRouche hablaba, “los que no están conformes”—los agentes de la geopolítica británica centrados en la City de Londres y Wall Street—desplegaban provocaciones letales en distintas regiones del planeta, con el objetivo de desestabilizar a los países BRICS y asegurar que EE. UU. y la OTAN avancen hacia una confrontación final con Rusia y China.
En el escenario India-Pakistán, un atentado ocurrido el 22 de abril cobró la vida de 26 turistas en la zona de Cachemira administrada por India, provocando una rápida escalada bilateral. India anunció la suspensión del crucial Tratado de Aguas del Indo de 1960—que regula el suministro hídrico para ambos países, que lo necesitan con urgencia—y revocó casi todas las visas a ciudadanos pakistaníes. Autoridades de alto nivel en Pakistán han comenzado a considerar abiertamente la posibilidad de un ataque nuclear contra India, también potencia nuclear. Afortunadamente, el ministro de Defensa pakistaní responsabilizó a potencias externas por el terrorismo en la región, señalando específicamente a Reino Unido y Estados Unidos por sus acciones de las últimas tres décadas.
En Rusia, las autoridades capturaron al responsable del asesinato del teniente general Yaroslav Moskalik, miembro del Estado Mayor ruso, perpetrado el 25 de abril. El atacante fue identificado como un agente vinculado al régimen de Kiev. Expertos en inteligencia rusos afirmaron en televisión nacional: “Debemos recordar que actos terroristas de este tipo se cometen bajo la supervisión y dirección directa de los servicios especiales británicos.”
En Irán, una poderosa explosión sacudió el puerto de Bandar Abbas el 26 de abril, dejando al menos 25 muertos y cerca de 1.400 heridos. Aunque aún no se ha determinado si se trató de un accidente o un sabotaje, el suceso ocurrió en un momento clave, mientras EE. UU. e Irán llevaban a cabo delicadas negociaciones destinadas a estabilizar la región suroccidental de Asia, esfuerzos que Israel y Reino Unido se oponen fervientemente a permitir.
India, Rusia e Irán son miembros del grupo BRICS, que lidera el impulso hacia una nueva arquitectura internacional de desarrollo que sustituya al sistema financiero actual, en estado de quiebra.
Como señaló Zepp-LaRouche durante su intervención en China:
“Se cumplen ahora 70 años de la Conferencia de Bandung. En 1955, líderes como el presidente Sukarno, Zhou Enlai y Nehru ya advertían que el colonialismo persistía bajo nuevas formas: relaciones comerciales, acceso al crédito, etc. Hoy vivimos un cambio de época histórico, en el que los países de la Mayoría Global buscan superar ese colonialismo, en gran medida gracias al ascenso de China y al desarrollo de los países BRICS.”
La próxima conferencia del Instituto Schiller, que se celebrará los días 24 y 25 de mayo, reunirá a destacados intelectuales y estadistas del Norte y del Sur Global, para deliberar sobre cómo hacer realidad este cambio de época sin precedentes.
Fuente: Dennis Small, en EIR: Zepp-LaRouche in China: There Are Some People Who Don’t Like the Coming End of 500 Years of Colonialism. 27 de abril de 2025.
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