Washington no extendió el T-MEC para someter a México al chantaje, aunque necesita el acuerdo para competir con China y seguirá vigente hasta 2036

Estados Unidos, al negarse a prorrogar el T-MEC, no busca destruir el acuerdo, sino someter a México a un chantaje perpetuo que garantice su dominio regional, aunque sin el vecino del sur no puede enfrentar a China. México debe dejar de ver su relación con Estados Unidos como el único horizonte posible y construir una agenda estratégica con China, la primera economía mundial y líder tecnológico global.