Por Mente Alternativa
El gobierno del Reino Unido ha estado financiando secretamente a estrellas extranjeras de YouTube para que publiquen videos de propaganda, según una investigación de Martin Williams publicada en Declassified. Este esquema, coordinado por la agencia mediática Zinc Network Ltd bajo contrato con el Foreign Office británico por casi 10 millones de libras, implica que los influencers firman acuerdos de confidencialidad que les prohíben revelar la participación del gobierno. Antes de publicar cualquier contenido, el personal de Zinc y funcionarios británicos revisan y dan «feedback» para asegurar que los mensajes se alineen con los objetivos oficiales.
Zinc Network, cofundada por un exasesor del Partido Conservador, se ha convertido en un actor clave en las operaciones de influencia occidental, trabajando no solo para el Reino Unido sino también para Estados Unidos y Australia. La agencia recluta a cientos de celebridades digitales en Europa central y oriental, regiones claves en la guerra informativa contra Rusia, buscando a influencers «relatables» que generen videos «auténticos». Sin embargo, el ocultamiento de la fuente de financiamiento viola normas del Advertising Standards Agency (ASA) del Reino Unido, que exige identificar claramente las publicaciones patrocinadas. A pesar de esto, ni Zinc ni los videos financiados cumplen con estas regulaciones, y tampoco YouTube advierte a los usuarios sobre el contenido patrocinado por estados.
Entre las campañas de Zinc figura la dirigida a movilizar a votantes jóvenes en las elecciones eslovacas de 2023, que según empleados exponen interferencia directa en asuntos soberanos y manipulación encubierta. A pesar de que algunos empleados expresaron preocupaciones éticas, la dirección minimizó los problemas. El gobierno británico, por su parte, justifica estas operaciones como parte de la lucha contra la desinformación y la protección de la democracia, aunque mantiene en secreto los detalles completos de los contratos y las tácticas usadas. Esta práctica revela un nuevo nivel de manipulación digital encubierta que desafía los principios de transparencia y autonomía en la comunicación política internacional.