Por Mente Alternativa
DARPA está desarrollando biotecnología para controlar el hielo en el Ártico con fines militares. Investigadores de la Universidad Tecnológica de Michigan han recibido casi 800.000 dólares para estudiar bacterias capaces de modificar los procesos de congelación y deshielo, como parte del proyecto «ICE», cuyo objetivo es otorgar al ejército estadounidense una ventaja estratégica en condiciones extremas.
Esta biotecnología para controlar el hielo se basa en bacterias naturales que producen proteínas especiales. Algunas impiden que el agua se congele incluso a temperaturas bajo cero, mientras que otras inducen la formación de hielo a temperaturas donde normalmente no ocurriría. Estas propiedades permiten imaginar aplicaciones militares como crear superficies congeladas artificialmente o evitar la formación de hielo en infraestructuras críticas.
Los científicos han aislado ya cerca de 500 especies bacterianas y más de 2.000 moléculas con propiedades anticongelantes. Unas 50 cepas inducen consistentemente la formación de hielo de forma controlada, lo que iguala los estándares industriales más avanzados.
Además, se está utilizando inteligencia artificial para acelerar el proceso de análisis. El estudiante de maestría Fawad Ullah lidera el desarrollo de algoritmos de aprendizaje automático que identifican en solo una hora las propiedades clave de las bacterias, frente a las cientos de horas que requiere la prueba manual.
Este avance plantea interrogantes sobre el control ambiental y el uso dual de estas tecnologías. Lo que se presenta como una alternativa ecológica a los productos químicos podría derivar en aplicaciones geopolíticas, especialmente en regiones estratégicas como el Ártico. DARPA, junto a otras agencias como la CIA, vuelve a estar en el centro del desarrollo de herramientas que podrían redefinir el equilibrio de poder global.
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