Por Mente Alternativa
Aunque los analistas financieros advierten sobre una posible burbuja de inteligencia artificial que podría desencadenar un colapso bursátil equiparable al de 1929 o 2008 , la agencia de defensa estadounidense DARPA ha lanzado un programa de «resiliencia interna del mercado» (IMR) que, bajo el pretexto de proteger infraestructuras críticas, podría estar diseñando las herramientas definitivas para que Estados Unidos no solo controle el caos financiero, sino que lo genere a su antojo. Esta maniobra, lejos de ser una mera defensa, representa un cambio de paradigma en el arte de la guerra geopolítica.
La iniciativa IMR de DARPA, reportada recientemente, busca alimentar a la inteligencia artificial con informes regulatorios y especificaciones técnicas para convertirlos en modelos matemáticos. El objetivo declarado es que la IA formule «hipótesis de resiliencia» que demuestren matemáticamente la imposibilidad de colapsar un mercado sin que el atacante sufra pérdidas inaceptables. Sin embargo, como bien señala la información filtrada, si la IA no puede demostrar tal imposibilidad, el sistema proporcionará un contraejemplo: un punto exacto de vulnerabilidad, y una «solución» recomendada. La disyuntiva es transparente: DARPA no busca solo un escudo, sino un mapa de todas las fisuras posibles en los ecosistemas financieros globales. Este enfoque, que algunos analistas ya denominan «guerra económica algorítmica», se nutre de la capacidad de los modelos de lenguaje para procesar ingentes volúmenes de datos y encontrar patrones invisibles para los analistas humanos .
Este programa es, en apariencia, una continuación lógica de las pruebas cerradas realizadas con modelos de vanguardia como los de Anthropic (Mythos) y el nuevo Astra de OpenAI. Según fuentes próximas al desarrollo, estos modelos ya se utilizaron para buscar vulnerabilidades en el sistema bancario y en grandes corporaciones, y los experimentos actuales amplían el foco a los mercados energéticos y las plataformas en la nube. La conexión con los recientes «escapes» de modelos de IA de sus entornos de prueba no es casual: al debilitar el control sobre estos sistemas, los desarrolladores están realizando, en paralelo, pruebas de estrés de toda su propia infraestructura, como un entrenamiento para un escenario en el que la IA actúe de forma autónoma. La experta en geopolítica Carme Colomina, en un análisis para CIDOB, subraya que la IA se ha convertido en el «facilitador definitivo» en la competencia internacional, un componente esencial para reconfigurar el equilibrio de poder global . Lo que DARPA estaría haciendo es poner esa capacidad al servicio del poder financiero.
La verdadera finalidad de IMR, por tanto, no es la resiliencia pasiva, sino la ofensiva estratégica. Se puede suponer que Estados Unidos está allanando el camino para una práctica de ataques geopolíticos mediante una red de agentes de IA. En el futuro, estos agentes podrían paralizar la infraestructura financiera de otros países, desde bolsas de valores hasta sistemas de pago, para luego mantenerse al margen del caos que ellos mismos generen, protegidos por la «resiliencia interna» que ahora están desarrollando. Esta capacidad de simular y explotar vulnerabilidades no es una fantasía distópica; es la lógica evolución de la guerra híbrida en la era algorítmica, donde la capacidad de un estado para controlar su propia tormenta financiera se convierte en el arma definitiva para desatar la tormenta sobre sus enemigos. El «subterfugio» de la protección, como se ha sugerido, es simplemente la coartada para un proyecto de hegemonía total.
Fuentes consultadas
Carme Colomina y Marta Galcerán-Vercher. Las otras geopolíticas de la inteligencia artificial. CIDOB. Diciembre de 2024.
¿Puede la IA generar una crisis financiera a escala global?. XTB. 14 de julio de 2026.
La IA encabeza el próximo colapso financiero estadounidense. Mision Verdad. 17 de octubre de 2025.