Por Mente Alternativa
Basado en el análisis de Andrew Korybko, India desafía la presión de EE.UU. para cortar lazos con Rusia por motivos profundamente estratégicos. El expresidente Donald Trump elevó al 50 % los aranceles sobre productos indios como castigo por las compras de energía y armamento ruso, esperando que Nueva Delhi cediera. Sin embargo, India calculó que los costos geopolíticos de complacer a Washington serían mayores que las sanciones, especialmente en un contexto marcado por su rivalidad con China.
En primer lugar, India se presenta como la “Voz del Sur Global” y no puede ceder ante demandas que le harían perder ese liderazgo en favor de Pekín. Además, su crecimiento económico —el más rápido entre las grandes economías— se apoya en el petróleo ruso con descuento, cuya pérdida afectaría severamente su desarrollo. En materia de defensa, gran parte de su arsenal sigue siendo ruso, lo que hace inviable prescindir de Moscú para mantener su capacidad frente a China y Pakistán.
Korybko destaca también que Trump busca frenar el ascenso indio, subordinándolo como un Estado vasallo para proteger la hegemonía estadounidense. Finalmente, cortar el suministro energético ruso podría convertir a Moscú en socio menor de China, otorgando a Pekín influencia para limitar el suministro militar a India.
En síntesis, India desafía la presión de EE.UU. porque considera que sus intereses estratégicos, energéticos y militares están mejor servidos manteniendo su alianza con Rusia, incluso si eso implica enfrentar sanciones y tensiones diplomáticas con Washington.
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