La toma de USAID por el DOGE exige cautela, pues aunque Trump busca desmantelar las estructuras globalistas, su agenda sigue siendo imperialista

La reciente toma de control de USAID por parte de figuras cercanas al dogo Elon Musk y el equipo de Trump marca un cambio significativo en la lucha interna por el poder en EE.UU. Mientras los trumpistas buscan desmantelar las estructuras globalistas, su agenda sigue siendo imperialista. Rusia y el mundo deben observar estos movimientos con un optimismo extremadamente cauteloso, advierte Elena Panina.