La Cumbre de Alaska, posible última oportunidad histórica para evitar una guerra nuclear

En un mundo al borde de una catástrofe nuclear, la cumbre de Alaska entre Trump y Putin, programada para el 15 de agosto, marca un quiebre diplomático al actuar como puente simbólico y físico entre ambas potencias. Paralelamente, el túnel del estrecho de Bering, promovido desde 1978 por Lyndon LaRouche y el Instituto Schiller, se presenta como eje de cooperación trilateral EE.UU.–Rusia–China en el Ártico. Estas iniciativas ofrecen no solo un respiro ante la guerra, sino la posibilidad de un nuevo orden global basado en cooperación y desarrollo. La humanidad debe elegir entre seguir el camino de la destrucción o apostar por la paz.