El DOGE: Un imperio que se afila en lugar de desmantelarse

Ciertamente, es innegable que cualquier sistema tan vasto y complejo como el estadounidense necesita reformas, pero la cuestión es hacia qué fines se dirige esa reforma. No se trata de cuestionar la estructura del poder ni de poner en duda su carácter imperialista, advierte el historiador José Luis Preciado. De hecho, ya resulta obvio que el DOGE no está desmantelando el poder del gobierno, sino afinando sus mecanismos para que continúen operando de manera más precisa, críptica y letal.