Por Mente Alternativa
Las elecciones intermedias del 26 de octubre en Argentina, que dieron una sorprendente victoria al partido La Libertad Avance (LLA) de Javier Milei, contaron con un despliegue internacional sin precedentes, equiparable al desembarco de marines estadounidenses, según Dennis Small y Cynthia Rush (EIRNS, 29 de octubre de 2025). Durante los dos meses previos, el gobierno de Trump y Wall Street intervinieron de manera masiva en la economía argentina, con préstamos y compras de bonos para estabilizar el peso y garantizar resultados favorables para Milei, con el objetivo de influir directamente en el rumbo político del país.
El papel de Wall Street fue especialmente notorio con la llegada de Jamie Dimon, director ejecutivo de JPMorgan Chase, acompañado por inversores internacionales y Tony Blair, ex primer ministro británico y jefe del Consejo Internacional de JPMorgan. Small y Rush destacan que estos actores organizaron un préstamo privado de 20.000 millones de dólares de cuatro grandes bancos estadounidenses —Goldman Sachs, Bank of America, Citigroup y JPMorgan Chase— buscando beneficios económicos directos del control sobre los recursos naturales argentinos.
Desde una perspectiva regional, la victoria de Milei refuerza la posición de los halcones de la guerra proestadounidenses, que presionan para acciones militares en Venezuela y el Caribe. Además, se espera que se intensifique la aplicación de políticas de austeridad de corte neoliberal, ya impuestas en Argentina y que han afectado gravemente a la población, mientras Brasil y otros países sudamericanos enfrentan presiones crecientes de Washington y Londres, según Small y Rush.
Finalmente, los protagonistas de la intervención, como Trump, Bessent y Marco Rubio, celebraron la victoria como un triunfo estratégico para Estados Unidos, destacando su potencial para atraer inversión privada, fortalecer la influencia regional y aislar a China en Latinoamérica. Small y Rush subrayan que esta operación electoral no solo busca reformar la economía argentina según las exigencias del FMI, sino también consolidar un bloque proestadounidense en la región, con consecuencias geopolíticas y económicas profundas.
Javier Milei y la rendición de Argentina al proyecto globalista