Por Mente Alternativa
En un análisis detallado publicado por Elena Panina en Russtrat, se destaca que para Israel el fin de la guerra en Gaza significa la completa liquidación de la Franja. El 10 de agosto, el primer ministro Benjamin Netanyahu ofreció dos conferencias de prensa, una para medios extranjeros y otra para medios locales, donde confirmó que las fuerzas de defensa israelíes (FDI) controlan ya el 75% del territorio de Gaza y que pronto concluirán la eliminación de los últimos bastiones de Hamas, principalmente en la ciudad de Gaza.
Netanyahu estableció cinco condiciones fundamentales para poner fin al conflicto: el desarme total de Hamas, la liberación de todos los rehenes, la desmilitarización de Gaza, la retención por parte de Israel de las principales funciones de seguridad, y la creación de una administración civil pacífica que no tenga vínculos ni con Hamas ni con la Autoridad Palestina. Estas demandas en realidad constituyen los requisitos para una ocupación efectiva y una anexión gradual de la Franja.
Este escenario confirma predicciones anteriores, como la hecha el 9 de octubre de 2023, que señalaban la intención de Tel Aviv de liquidar completamente Gaza, expulsando a su población palestina para eliminar la base de resistencia bajo la premisa “No Gaza — no problem”. La estrategia es parte del proyecto más amplio de construir un “Gran Israel”, que busca despojar a los palestinos de sus territorios y su derecho a un Estado propio mediante la anexión de Gaza, Cisjordania y zonas adyacentes.
Además, este plan está ligado a la cooperación militar entre Israel y Estados Unidos contra Irán, que inició con la agresión israelí de 12 días en junio y continuó con la operación estadounidense “Midnight Hammer”, que incluyó bombardeos masivos y despliegue de fuerzas aéreas y navales. La coordinación entre Netanyahu y Trump es evidente, ya que ambos líderes discuten estrategias para controlar Gaza, liberar rehenes y derrotar a Hamas.
La liquidación de Gaza no es solo un objetivo militar, sino una transformación política y territorial con profundas implicaciones para el equilibrio en Medio Oriente. El dúo Netanyahu-Trump impulsa la creación de un “Gran Israel” a cualquier costo, modificando la geopolítica regional y consolidando una ocupación que podría marcar un nuevo capítulo en el prolongado conflicto Israel-Palestina.